Escrito por Iraldo Leyva Castro
Para nadie es un secreto que en Cuba el béisbol corre por las venas
de millones y millones de personas. Unos porque la juegan, otros porque
la siguen en los estadios o a través de la Radio y la Televisión, otros
porque son técnicos de la especialidad o se desempeñan como árbitros.
Es fácil pertenecer a uno de los grupos antes mencionados, sin
embargo parece en extremo difícil que un individuo pueda desempeñarse al
mismo tiempo y con éxito, en todas las actividades citadas. Pues bien,
en este holguinero municipio de Calixto García existe un hombre que
realizó en una etapa de su vida todas estas labores, nos referimos a
Emilio Álvarez Guevara.
Emilio, natural del sureño poblado de Sabanazo, primero fue pelotero
de primer nivel, después profesor de la disciplina, jugador de segunda
categoría y junto a ello se inició en los trajines del arbitraje, en lo
que ha alcanzado la categoría nacional.
¿Cómo has podido hacer tantas cosas al mismo tiempo?
“No olvides que soy de los Álvarez de Sabanazo, la familia más
beisbolera de este territorio, además yo soy un hombre de béisbol, en
este mundo lo hice y todavía lo hago todo, desde coser una pelota, hacer
un buen bate de güira o majagua, confeccionar una base, hasta todo lo
que has dicho”.
¿A qué edad te iniciaste en este mundo?
“Desde que estaba en la barriga de mi mamá, recuerdo que así me decía
ella cuando era chiquito, pero desde que estudiaba en la primaria ya
jugaba y fíjate que jugaba todas las bases”.
Te desempeñaste varias temporadas con el equipo Vaqueros del Oeste, ¿cómo recuerdas aquella etapa?
“De las más linda de mi vida. Nunca olvidaré el apodo que me pusiste: “el terremoto”.
¿De aquellos momentos, a quién o a quiénes recuerdas con más cariño?
“En verdad son muchos, pero hay alguien al que recuerdo siempre por
todo lo que me enseñó. Me refiero al profesor René Vera Batista, el
director más ganador de la pelota holguinera y quien llevó a los
Vaqueros al título nacional en 1996. A René le debo muchas cosas que he
puesto en práctica en mi labor como técnico”.
En las últimas series provinciales se te han dado varias
situaciones interesantes y curiosas a la vez, y es que estando de
árbitro de home, ha venido a batear tu hijo Michael (hoy juega en el
Nacional sub-23, como tercera y receptor), ¿cómo te las arreglas con los
conteos de bolas o strike cercanos a zona o jugadas apretadas?
“Los que más claros están de mi justeza detrás del home y en
cualquier otra base son mis hijos, porque el segundo también juega, con
ellos soy más riguroso que nadie, mi honestidad está por encima de todo,
esa es otra manera que aprovecho para educarlos”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario