Escrito por Iraldo Leyva Castro
Su padre no es una superestrella en la disciplina que practica pero
se defiende bastante en el movimiento de las piezas por las 64 casillas.
Julio David Chacón, también quería ser ajedrecista reconocido como su
progenitor y aunque siendo un pequeñín aprendió a jugar, y más tarde
se inclinó por el fútbol, según nos reveló, estas actividades no le
llenaban. Así fue que, a mitad de los estudios de séptimo grado, en la
Secundaria Básica Calixto García aquí en Buenaventura, se une a un grupo
de compañeros de aula que ya eran matrícula en un gimnasio cercano a la
escuela.
“Sin que mis padres lo supieran me fui para el gimnasio de
levantamiento de pesas del área especial que atiende Yonney Pérez Peña, y
medio asustado le dije que quería que me probara para iniciar las
prácticas”
“El profesor, con mucha gentileza me preguntó varias cosas, de dónde
era, en qué grado y escuela estaba, y también me pidió una autorización
de mis padres para poder empezar los entrenamientos allí”.
Como es normal en la iniciación en estas disciplina, se le hicieron
un grupo de pruebas postulares para descubrir posibles talentos, y según
me confesó el profesor hace pocos días, el muchachito le impresionó por
la constitución física y los niveles de fuerza pocos usuales en un
muchacho de su edad y sin entrenamiento.
“Desde que llegué al área y vi los aparatos y lo que hacían los
compañeritos, me quedé muy impresionado. A los pocos días de estar allí,
el profesor me llama aparte y me dice que si quería llegar lejos
tenía que ser muy dedicado a los estudios y a la práctica del deporte,
aquellas palabras han sido desde entonces una guía en mi carrera, pues
ya se que las medallas se ganan con pasión y disciplina”.
Julio David no hizo quedar mal a Yonney, al mes y medio de estar bajo
su tutela lo presentó en un evento municipal y qué sorpresa para todos,
el atleta estuvo a punto de ganarle a un subcampeón provincial. Al
término de ese evento, el experimentado profesor Osmel Velázquez le dijo
a Yonney: -Yon, si el futuro campeón no es éste no tendremos ninguno-
Poco tiempo transcurrió y al comenzar el noveno grado ya Julio David
era matrícula de la Escuela Integral Deportiva Pedro Díaz Coello (EIDE),
de la ciudad de Holguín, donde ha alcanzado resultados impresionantes
en sus respectivas categorías y divisiones, los últimos de ellos las
medallas de plata y bronce en los recién finalizados Juegos Nacionales
Deportivos.
“Fue una competencia difícil por la calidad de los rivales, pero
logré salir adelante con dos medallas, era un regalo que quería hacerle a
mis padres, mis profesores y todo el pueblo de este municipio de
Calixto García y de la provincia de Holguín”.
Y en hora buena estos resultados, pues desde que en 1979, en la
fiesta nacional escolar, Abel Santisteban logró tres metales doradas,
con récords incluidos, no se alcanzaba ni siquiera un lugar entre los
ocho primeros.

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