martes, 6 de septiembre de 2016

La Gloria en la memoria

Escrito por: Iraldo Leyva Castro
Dentro de apenas unas horas se cumplirán 20 años de un acontecimiento que estremeció las simientes de este holguinero municipio de Calixto García.
Eran las 4 y 9 minutos de la tarde, del siete de septiembre de 1996 cuando el equipo de béisbol de este territorio se agenció el primer lugar en el Torneo Nacional de Clubes Campeones.
Lo vivido allá, en el estadio Victoria de Girón de Matanzas, sede del dramático séptimo juego de la gran final, fue colosal, pero según cuentan, lo vivido en toda la geografía calixteña y poblados aledaños, fue apoteósico, grandilocuente, para muchos fabuloso, difícil de creer.

“Aquello fue memorable, uno de los eventos más alegres y más multitudinarios que haya vivido el territorio calixteño, ese día miles y miles saltamos de emoción, recuerdo que al acabarse el juego, corrimos hacia la carretera central donde había cientos de personas frente a esta emisora, muchas de ellas con ollas, calderos y cucharas, sacando un sonido melodioso, con sabor a conga, aquello fue colosal”, así nos expresaba el Licenciado en Derecho Edilberto Almenares Pérez.
Y en verdad no era para menos, un equipo de un municipio pequeño, con apenas dos peloteros de talla  (Juan Carlos Bruzón y Santiago Torres), y que se impusiera categóricamente a conjuntos como Yara, representativo de la provincia de Granma; Santiago de Cuba, por la provincia de igual nombre, los camagüeyanos de Guáimaro y los titulares del Occidente, la selección de la municipalidad de Matanzas.
“Mira, hay dos acontecimientos que han provocado un deleite supremo en este pueblo, el paso de la Caravana de la Victoria en enero de 1959 y el título ganado por los Vaqueros en el torneo nacional de clubes de 1996, pero cuando sucedió esto último, la población de este territorio era diez veces superior a la del 59, por lo tanto se puede asegurar que el triunfo de los peloteros ha sido lo que ha mayor cantidad de personas ha involucrado, plenos de felicidad, y no solo de aquí, el recibimiento en la terminal de Guáimaro, donde hasta el mismísimo Candido Fabré  (de paso para La Habana) estaba esperando para felicitarlos, es algo para la posteridad”, estos fueron criterios emitidos de manera desbordante por el Licenciado en Educación Alexis Méndez Ramírez.
Quien pueda dudar que la selección dirigida por René Vera Batista, con el protagonismo de los ya mencionados Bruzón y Santiago, de Dioscórides Batista, José Manuel Estrabao, Alcidito Velázquez, Bismarcito Fernández, Yoanis Quintana, Ramón Aguilera, Rafael Valera, Alcibiades Peña, Juan Enrique Pérez y Alexánder Rodríguez, este con su épica hazaña de trabajar trece entradas y dos tercios en menos de 24 horas, salvando el juego del título, le dieron al movimiento deportivo de este  municipio, un lugar en la historia a nivel de provincia y país.
Conversar sobre el tema con el Licenciado en Cultura Física, ya jubilado, Alfredo Rodríguez “Papito”, es arriesgarse a que salga una que otra lágrima: “Yo que seguí cada juego, cada jugada, cada decisión de Vera, yo que ayudé al sonidista de la emisora a cargar una consola de audio varios kilómetros por toda la ciudad de Matanzas para ver si la arreglaban, yo que vi a varios peloteros llorar al terminar el sexto juego cuando la decisión del árbitro de home nos privó del triunfo en ese partido y nos obligó a jugar el séptimo y último del play off en terreno del contrario, yo que sufrí todo aquello y después disfruté el campeonato y viví el apoteósico recibimiento del día ocho aquí en Buenaventura, te digo que eso ha sido lo más grande vivido por este pueblo. Ojalá antes de morir se repitiera”.
Ojalá, dice este redactor, ojalá tenga la posibilidad de poder narrar para toda la afición del oriente cubano y más allá la hazaña lograda por aquel grupo de jóvenes, dirigido por el maestro Vera Batista, que al cabo de veinte años nos hace llevar La Gloria en la Memoria.


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